
La materia prima M2, derivada de la aceituna, supera en actividad prebiótica a los controles de referencia y se utilizará en el escalado del probiótico junto a dos cepas bacterianas aisladas del mismo fruto.
El proyecto nacional Olivebiome, financiado con fondos europeos y liderado por la empresa cántabra Maslina, sigue avanzando con pasos firmes en el desarrollo de soluciones biotecnológicas para una alimentación animal más saludable y sostenible. Los últimos ensayos, procedentes de la Fundación Andaluza de Biotecnología (FABT), confirman resultados esperanzadores tras la finalización de tres de las actividades clave de la fase experimental: Act 1. R2, Act 1. R3 y Act 1. R4.
Una de las noticias más relevantes ha sido la identificación de la materia prima M2, derivada de la aceituna, como la que presenta mayor actividad prebiótica de entre todas las estudiadas. No solo ha superado en rendimiento a las otras materias hortícolas, sino que ha mostrado una actividad superior incluso a los controles positivos empleados, la inulina y los fructooligosacáridos (FOS), dos controles de referencia en este tipo de ensayos.
Doble eficacia: base prebiótica y medio fermentativo
El mismo material vegetal, la M2, ha mostrado también el mejor comportamiento, de entre todas las materias primas estudiadas, como base fermentativa para el crecimiento de las cepas probióticas estudiadas. Las dos cepas bacterianas —aisladas previamente a partir de la aceituna de mesa— han mostrado una adaptación perfecta a este sustrato, creciendo de forma óptima y mostrando las dos cepas las mejores curvas de crecimiento sobre la materia prima M2.
Este hallazgo tiene implicaciones clave para la siguiente etapa del proyecto: el desarrollo y escalado del proceso productivo del probiótico. A la vista de estos resultados, el consorcio de Olivebiome ha decidido trabajar con la materia prima M2 y las dos cepas bacterianas combinadas (al crecer ambas cepas en las mismas condiciones y con muy buenos resultados sobre la misma materia prima), formando una combinación única para la futura producción de un ingrediente funcional probiótico con aplicación directa en avicultura y porcicultura.
Avances en cooperación: AINIA e Instituto de la Grasa se suman
La investigación colaborativa continúa siendo uno de los pilares del proyecto Olivebiome. Recientemente, ya se han mantenido las primeras reuniones técnicas con AINIA, el centro tecnológico valenciano que asumirá las tareas de la Actividad 1. Resultado 5 (Act 1. R5). En estos encuentros se han compartido los resultados del modelado del crecimiento bacteriano obtenido en la actividad anterior (Act 1. R4), lo que permitirá a AINIA avanzar sobre una base sólida y optimizada.
Paralelamente, se ha procedido al envío de las tres materias primas fermentadas que han mostrado mayor actividad prebiótica al Instituto de la Grasa-CSIC, para que inicie las actividades de caracterización nutricional y de fibrosidad (Act 2. R3). Las seleccionadas han sido:
- M2, procedente de la aceituna
- M6, procedente de la avena
- M5, procedente del tomate
Estos análisis permitirán establecer con precisión los perfiles nutricionales y funcionales de cada fermentado y las modificaciones que han sufrido frente a su estado original, determinando así su potencial real como ingrediente para la formulación de piensos más saludables y efectivos.
Un proyecto con impacto en la innovación ganadera
Olivebiome continúa posicionándose como una iniciativa estratégica dentro del ámbito agroalimentario nacional, con una clara vocación de impacto en el medio rural y la sostenibilidad de la producción animal. Su objetivo principal es reducir la dependencia del uso de antibióticos en alimentación animal ganadera, mediante soluciones basadas en prebióticos y probióticos de origen vegetal, aprovechando subproductos de bajo valor añadido como el alperujo u otros residuos hortícolas.
El proyecto no solo persigue resultados técnicos de alta calidad, sino también una aplicación práctica y escalable que pueda beneficiar a ganaderos, cooperativas, fabricantes de piensos y consumidores.
Con la Fundación Andaluza de Biotecnología como actor destacado en esta fase, y con el apoyo de centros como AINIA y el Instituto de la Grasa, el trabajo en red está dando frutos concretos en forma de resultados experimentales y decisiones estratégicas para la siguiente etapa.
Próximos pasos en el horizonte de Olivebiome
Los avances técnicos recientes suponen una consolidación de la estrategia del proyecto de cara a su segunda mitad. Tras la validación experimental de la materia prima M2 y el uso combinado de la dos cepas probióticas aisladas de la aceituna, la atención se centra ahora en:
- La caracterización nutricional detallada de las materias primas fermentadas seleccionadas, para conocer su composición, funcionalidad y los cambios que han sufrido durante la fermentación.
- El diseño del escalado productivo del probiótico, basado en la combinación de la materia prima y cepas probióticas seleccionadas.
- La evaluación in vivo en animales (cerdos y pollos), que permitirá validar el efecto del producto en condiciones reales de granja.
Todo ello se enmarca dentro de los objetivos establecidos por el consorcio de Olivebiome, alineados con el Pacto Verde Europeo y las directrices de la estrategia “De la granja a la mesa”, que promueven una producción alimentaria más saludable, eficiente y respetuosa con el entorno.
Olivebiome representa una nueva vía de innovación, donde los residuos se transforman en recursos, y donde la ciencia trabaja al servicio de un modelo agroalimentario más equilibrado y resiliente.